Reconociendo una vez mas, la importancia de los tiempos
Martes, 06 Mayo, 2008 por MisionANA
Por Karen Muñoz
Reconociendo una vez mas, la importancia de los tiempos
No considero necesario emplear tiempo acá para explicar la importancia de los tiempos, ya que de alguna forma todos hemo escuchado de esto, sin embargo si reafirmar conceptos que traerán una nueva táctica a nuestros días en esta primavera.
No es nuevo para nosotros (como ya lo mencione), como en lo natural y espiritual los tiempos, estaciones, épocas o temporadas (como quieras llamarlos) son distinguidos por sus diferentes características, individualidades, importancia, y propósitos.
Partiendo del mes de marzo, según nuestro interés, en esta parte del continente en lo natural podemos reconocer el cambio de estación, pasando del invierno a la primavera. y con ello, cambio de clima, cambio en la tierra, cambio en el campo, cambio de colores, aquello que parecía sin vida, se torna verde, y posiblemente puedas tu añadir unas cuantas características mas.
Sin embargo a mediados del mes de marzo Dios me llevo a un pasaje, donde me hablaría mas acerca de este tiempo de primavera, en 1 Crónicas 20.1 (NVI) “En la primavera , que era la época en que los reyes salían de campana (guerra)…”
Y sin tener que ahondar mucho en esta parte de la Biblia e historia, me quedaba muy claro como en la antigüedad habían dos razones principales por las cuales los reyes salían a la guerra: 1. era para defenderse de ataques (como quiera que ellos interpretaran esto) y 2. para la conquista de territorios y extensión de sus reinos.
Así que me di cuenta que Dios estaba avisándonos acerca de este tiempo que estaba por empezar: “Tiempo de conquista, de ataque, de asecho, de caza” (como sea que quieras verlo) pero con respecto a los ataques del enemigo en su intento por conquistar mas territorio en nuestras vidas.
Entonces le pregunte a Dios que debía de hacer, para asegurar mi protección y victoria en medio de este tiempo, como lo hacían los reyes y profetas como el rey David, (1Samuel 30.8 por ejemplo), y el Señor me mostró el Salmo 91.4 “YO LO LIBRARE PORQUE EL SE ACOGE A MI, YO LO PROTEGERE PORQUE RECONOCE MI NOMBRE”.
Así que con su Palabra en mi corazón sabiendo que el me (nos) librara, y protegerá, decidí levantarme en alabanza y adoración como un acto de ofrenda y confianza por el amor que el me (nos) tiene. DE TODAS FORMAS ESA NO ERA LA TRIBU QUE HIBA ADELANTE EN LOS VIAJES Y GUERRAS DEL PUEBLO DE ISRAEL “JUDA” QUE SIGNIFICA- ALABANZA.
Que Dios me los bendiga y siga hablando a nuestros corazones para mantenernos firmes en este tiempo y podamos testificar de sus maravillas…